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26 03 2009
Hipatia de Alejandría

Hipatia de Alejandría

 

Aspasia de Mileto

Aspasia de Mileto

 

Téano

Téano

 

María la Judía

María la Judía

 

Agnódice

Agnódice

 

Hiparquía

Hiparquía

 

Salpe

Salpe

 

Safo

Safo

 

 

Aloma Manzano Vidal          1ºBAH V




MUJERES

26 03 2009
Hipatia de Alejandría

Hipatia (o Hypatia) nació en Alejandría (Egipto) a mediados del siglo IV, algunas referencias dicen que en el 370 y otras que en el 355. Su padre Teón de Alejandría era un célebre matemático y astrónomo, muy querido y apreciado por sus contemporáneos, que seguramente trabajaba y daba clases en la biblioteca del momento, es decir en la biblioteca que en algún momento sustituyó a aquella otra legendaria que desapareció en el incendio del año 48 adC. Teón fue un sabio que no se contentó con guardar los conocimientos de la ciencia para sí y sus discípulos sino que hizo partícipe de ellos a su propia hija, algo verdaderamente insólito en el siglo IV. Hipatia por su parte era una mujer abierta a todo el saber que su padre quisiera volcar sobre ella y así fue cómo se educó en un ambiente académico y culto. En efecto, Teón le transmitió su conocimiento sobre las matemáticas y la astronomía además de la pasión por la búsqueda de lo desconocido. Los historiadores han llegado a asegurar que incluso superó al padre, y que muchos de los escritos conservados que se suponen de Teón son en realidad de la hija.

Aprendió también sobre la historia de las diferentes religiones que se conocían en aquel entonces, sobre oratoria, sobre el pensamiento de los filósofos y sobre los principios de la enseñanza. Viajó a Atenas y a Roma siempre con el mismo afán de aprender y de enseñar. La casa de Hipatia se convirtió en un lugar de enseñanza donde acudían estudiantes de todas partes del mundo conocido, atraídos por su fama. Uno de sus alumnos fue Sinesio de Cirene, obispo de Ptolemaida (en Fenicia), rico y con mucho poder. Este personaje dejó escrita mucha información sobre Hipatia, su maestra. Por medio de él pueden llegar a conocerse los libros que ella escribió para la enseñanza, aunque ninguno ha llegado a nuestros días. Otro alumno llamado Hesiquio el Hebreo escribió unas obras que se conservan, en las que también hace una descripción sobre las actividades de Hipatia y asegura que los magistrados acudían a ella para consultarle sobre asuntos de la administración. Dice también que fue una persona muy influyente en el aspecto político. También se interesaba por la mecánica y ponía en práctica la tecnología. Se sabe que inventó un aparato para destilar el agua, un hidrómetro graduado para medir la densidad de los líquidos y un artefacto para medir el nivel del agua.

Pero Hipatia era pagana y le tocó vivir en tiempos duros para el paganismo. Su situación llegó a ser muy peligrosa en aquella ciudad que se iba haciendo cada vez más cristiana. Los filósofos neoplatónicos como Hipatia pronto se vieron cruelmente perseguidos. Algunos se convirtieron al cristianismo, pero Hipatia no consintió en ello a pesar del miedo y de los consejos de su amigos como el caso de Orestes, prefecto romano y alumno suyo, que no consiguió nada a pesar de sus ruegos. Hipatia resultó ser para sus enemigos, no una mujer científica sino una bruja peligrosa.

Muerte de Hipatia

En el año 412 el obispo Cirilo de Alejandría fue nombrado (para sustituir a su tío Teófilo), patriarca, un título de dignidad eclesiástica que sólo se usaba en Alejandría, Constantinopla y Jerusalén, que equivalía casi al del papa de Roma. Cirilo (elevado siglos más tarde a los altares) era un católico que no consentía ninguna clase de paganismo ni de herejía y que luchó toda su vida defendiendo la ortodoxia de la Iglesia católica y combatiendo el nestorianismo. Los historiadores creen que Cirilo fue el principal responsable de la muerte de Hipatia, aunque no exista documentación directa que lo acredite.

Se dice que Cirilo era enemigo de esta mujer, a la que temía y admiraba a la vez. Pero siguiendo la tónica general de la época, no le era posible comprender ni tampoco consentir que una mujer se dedicase a la ciencia y menos aún a esa clase de ciencia que difícilmente podían comprender las personas que no eran eruditas en el tema. Por lo tanto creó un clima y un ambiente de odio y fanatismo hacia ella, tachándola de hechicera y bruja pagana. En el mes de marzo del año 415, Hipatia fue asesinada de la manera más cruel por un grupo de monjes de la iglesia de San Cirilo de Jerusalén (no hay que confundir a los dos Cirilos: el de Jerusalén había muerto en el año 387). Los hechos están recogidos por un obispo de Egipto del siglo VII llamado Juan de Nikio. En sus escritos justifica la masacre que se hizo en aquel año contra los judíos de Alejandría y también la muerte de Hipatia. Cuenta cómo un grupo de cristianos impetuosos y violentos, seguidores de un lector llamado Pedro fueron en su busca, la golpearon, la desnudaron y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar a un templo llamado Cesareo; allí continuaron con la tortura cortando su piel y su cuerpo con caracolas afiladas, hasta que murió; a continuación descuartizaron su cuerpo y lo llevaron a un lugar llamado Cinaron y allí finalmente lo quemaron. De esta manera creyeron dar muerte a lo que ellos llamaban idolatría y herejía.

Orestes, el prefecto romano amigo y alumno de Hipatia informó de los hechos y pidió a Roma una investigación. Pero por «falta de testigos», se fue retrasando, hasta que llegó un momento en que el propio Cirilo aseguró que Hipatia estaba viva y que habitaba en la ciudad de Atenas. Orestes tuvo que huir de Alejandría y abandonar su cargo. Con la muerte de Hipatia se terminó también la enseñanza del pensamiento de Platón no sólo en Alejandría sino en el resto del Imperio. El interés por las ciencias fue debilitándose y la Historia entró en el oscurantismo. Pudo sobrevivir en Bizancio y poco después empezó de nuevo a florecer en el mundo árabe musulmán.

 

Aspasia de Mileto

(c. 470-410 a.C.), esposa del político ateniense Pericles. Nacida en la ciudad griega de Mileto (Asia Menor), era célebre por su belleza, ingenio e influencia política. Se casó con Pericles después de que éste se divorciara de su primera esposa; posteriormente, su hogar se convirtió en lugar de reunión para los hombres cultos y distinguidos de Atenas. Ejerció, al parecer, una considerable influencia sobre Pericles y ha sido acusada por algunos historiadores de ser responsable de la rebelión de Samos (440 a.C.) contra Atenas y de la guerra del Peloponeso (431-404 a.C.). En una ocasión el poeta cómico ateniense Hermipo la acusó de impiedad, pero fue defendida con éxito por Pericles. Después de la muerte de los dos hijos de su anterior matrimonio, Pericles obtuvo del Estado todos los derechos de ciudadanía para el hijo que tuvo con Aspasia. Tras la muerte de Pericles, Aspasia se casó con el demócrata Lisides y tuvo otro hijo.

Téano

Teano nació en Crotona, fue discípula de Pitágoras y se casó con él. Enseñó en la escuela pitagórica. Se conservan fragmentos de cartas y escritos que prueban que fue una mujer que escribió mucho, pero sólo se conservan fragmentos, como el de la obra “Sobre la Piedad”, donde reflexiona sobre “el número” de acuerdo con la concepción de la escuela pitagórica.  Se le atribuyen otros tratados sobre los poliedros regulares y sobre la teoría de la proporción, en particular sobre la proporción áurea.

La educación recibida en la escuela permitió a Teano, la mujer de Pitágoras a sus hijas y a sus condiscípulas hacer poesía, matemáticas o psicología. Se han identificado textos de Teano, de Perictione y otras más.

Después de la rebelión contra el gobierno de Crotona, a la muerte de Pitágoras,  Teano pasó a dirigir la comunidad, con la escuela destruida y sus miembros exiliados y dispersos, sin embargo con la ayuda de dos de sus hijas difundió los conocimientos matemáticos y filosóficos por Grecia y por Egipto. 

 

María la Judía

 Maria la Judía vivió en el siglo II de nuestra era en Alejandría, y es una de las primeras mujeres alquimistas que registra la historia.

Se especula que era hermana de Moisés y Aron, algunos escritores antiguos la identifican en sus textos como una que destacaba por la sabiduría de la que era poseedora.

Maria la Judía es reconocida como la “Eva” particular de la historia de la alquimia, la primera mujer alquimista. Para que se hagan ustedes una idea de su tremenda antigüedad basta decir que el filosofo químico Zozimo de Panppolis (siglo IV) la cita siempre en pasado, venerándola entre los que llama “sabios antiguos”, un exclusivo grupo en el que figuran Democrito, Moisés, Ostanes, Hermes, Isis, Chymes, Agathodaemon, Pibechios, Iamblichus…… personajes míticos, legendarios e históricos que buscaban dar una mayor relevancia al contenido de los textos que encabezaban. Pocas personas saben que al someter a los alimentos o alguna sustancia al baño María esta haciendo uso de uno de los adelantos químicos más antiguos que descubrió María la Judía. En su honor, se llama el procedimiento con dicho nombre. Menos personas aun saben que el degustar bebidas destiladas también se le debe a Maria la Judía que invento los alambiques de destilación de dos y tres salidas. Su fecha de nacimiento no se sabe así como tampoco el de su muerte.

Agnódice

Agnodice fue una médica griega, natural de Atenas.Vivió durante el siglo IV a. C. Como la medicina estaba prohibida a las mujeres,se disfrazó de hombre para poder estudiarla y ejercerla.

Nacida de la alta sociedad ateniense, se disfrazó de hombre para seguir los cursos de medicina del célébre médico Herófilo. Superó brillantemente el examen y se hizo ginecóloga, pero sin revelar su identidad verdadera. Sus exitos profesionales despertaron la envidia de los otros médicos que le acusaron de abusar de sus pacientes y fue llevada ante el Areópago, fue entonces cuando Agnodice tuvo que revelar su sexo, por lo que fue acusada de violar la ley, pero las mujeres de algunos de los principales ciudadanos de Atenas a las que había curado la defendieron y consiguieron que la ley fuese abolida.

Hiparquía

Hiparquía (Maronea, Tracia, ca. 346 a. C.ca. 300 a. C.) fue una de las primeras mujeres filósofas. Convivió, pese a la inicial oposición de su familia, con Crates de Tebas y compartió con él la peculiar forma de vida de la escuela cínica. Teodoro el Ateo, que se reía de ella, le preguntó por qué no se dedicaba a las tareas propias de su sexo. Hiparquía, consciente de lo que podía haber de revolucionario en su actitud, le respondió: “¿Crees que he hecho mal en consagrar al estudio el tiempo que, por mi sexo, debería haber perdido como tejedora?”.

Aparte de las “Vidas de Crates y de Hiparquía”, de Diógenes Laercio, es muy recomendable leer la aproximación literaria de Marcel Schwob a la figura de Crates, en sus “Vidas imaginarias”.

Aglaonice de Tesalia

Hacia el siglo V antes de Cristo vivió en la región de Tesalia, Grecia, una mujer a la que podemos denominar la “primera astrónoma europea”. Se llamaba Aglaonice y se le tenía un enorme respeto por la precisión con que predecía eclipses de sol y de luna. Había quien la consideraba una “hechicera” ya que sus conocimientos producían sorpresa y sobresalto; en esos lejanos tiempos se pensaba que cualquiera que tuviera la posibilidad de anticiparse a la ocurrencia de esa clase de fenómenos naturales debería poseer poderes extrahumanos. No existen mayores datos sobre su biografía o sobre sus obras escritas, que seguramente existieron.

Salpe

 Ejerció como comadrona en Lemnos y Plinio cuenta diferentes

remedios usados por ella: la saliva tenía el poder de restaurar la

sensación a un miembro entumecido, si se escupía en el pecho o si

los párpados superiores eran tocados por la saliva; también la

orina cuando se la aplicaba a los ojos los fortalecía; sugería

remedios contra la rabia y las fiebres intermitentes; los perros

dejarían de estar rabiosos si se los alimentaba con sapos vivos y los

niños serían más guapos si se les tratara con sus medicinas. Como

la única fuente en que se la cita es Plinio, no se sabe si realmente

hizo alguna aportación significativa o si era una comadrona con

tanto éxito que atrajo la atención de Plinio.

Safo

 Poeta lírica griega cuya fama hizo que Platón se refiriera a ella dos siglos después de su muerte como la décima musa. Nació en la isla de Lesbos, probablemente en Mitilene. Aunque no se sabe mucho acerca de su vida, perteneció al parecer a una familia noble y fue contemporánea del poeta lírico Alceo, de quien se supone fue su amante, y de Stesichorus. También se dice que se casó con un hombre rico de la isla de Andros y que tuvo una hija llamada Cleis. Otra leyenda, que no merece credibilidad alguna, sostiene que, tras ser rechazada por el joven marino Faón, se arrojó desde un acantilado en Léucade (una isla de la costa occidental de Grecia). No se sabe cuando murió, pero en sus poemas de última época se describe a sí misma como una anciana que goza de una vida tranquila, pobre, en armonía con la naturaleza. Los fragmentos que hoy conservamos de sus poemas indican que Safo enseñó su arte a un grupo de mujeres jóvenes, con las que mantuvo una estrecha relación y para las que compuso sus odas nupciales cuando la abandonaron para casarse. El poeta Anacreonte (mediados del siglo VI a.C., es decir, una generación posterior a Safo), afirmaba, en referencia a este grupo, que Safo sentía un amor sexual por las mujeres; de ahí proceden los términos lesbianismo y safismo, que aluden a la homosexualidad femenina. Safo escribió nueve libros de odas, epitalamios o canciones nupciales, elegías e himnos, pero apenas se conservan algunos fragmentos de todos ellos. Entre estos destaca la Oda a Afrodita, citada por el erudito Dionisio de Halicarnaso en el siglo I a.C. En el siglo XX se descubrió un papiro con nuevos fragmentos de sus poemas. La poesía de Safo se caracteriza por la exquisita belleza de su dicción, su perfección formal, su intensidad y su emoción. Inventó el verso hoy conocido como oda sáfica (tres endecasílabos y un adónico final de cinco sílabas). Muchos poetas griegos posteriores asimilaron la influencia de Safo, en particular Teócrito.

 

Alia Cándida

Alia Cándida posiblemente nació en el municipio de Laminium (Fuenllana, Ciudad Real), en el seno de una familia rica y reconocida desde varias generaciones atrás, como lo demuestran las inscripciones que informan sobre ella y su familia. E.HüNER (1892) catalogó en el siglo pasado cuatro lápidas como procedentes del municipio de Alambra (Ciudad Real), concretamente la  numerada  en su obra con la  clave 3229 es de mármol blanco, se encuentra sobre una base situada en la puerta norte de la parroquia y cuenta con una inscripción que reza: “A Alia Cándida, hija de marco, cuidando de ella su madre Licinia Macedónica erigieron este monumento, como patrona, el colegio Anense Mayor y sus clientes libertos”.

      Alia Cándida fue patrona de una asociación (collegium), formada por sus clientes y libertos. Las asociaciones privadas eran uno de los fenómenos sociales más peculiares del Imperio, donde las clases populares, excluidas por las barreras económicas del control político de la ciudad, se reunían en una gran diversidad de agrupaciones para la defensa de sus intereses, poniéndose a menudo bajo la protección de un poderoso. En esta ocasión, la patrona natural era Alia Cándida, a la que estaban todos ligados por lazos de clientela, que obligaba a respeto y ayuda de los clientes a sus patronos y a la protección de éstos a aquellos. Los esclavos liberados, libertos, mantenían también este tipo de relación con su antiguo propietario.  Alia alcanzó el sacerdocio del culto imperial en su ciudad, Laminium, siendo nombrada flamínica perpetua vitalicia. Allí recibió también el homenaje de un liberto, Cayo Licinio Hedymeles, quien la califica de excelente.

 

Aloma Manzano Vidal                                                  1ºBAH V





15 11 2008

Hola Mª Jesús, soy Aloma. He estado intentando colgar el trabajo pero no he consegido colocar ninguna imagen ni ningún vídeo. El lunes te traeré el trabajo imprimido.

Hasta el lunes!

 

Aloma.





Aloma Manzano

21 10 2008

Hola soy Aloma!!! tengo 16 años y estudio en el I.E.S  J.B.Porcar de Castellón. Estoy estudiando 1º de bachillerato humanístico.

La optativa de Fundamentos léxicos es una asignatura muy interesante y en ella estudiamos cosas apasionantes sobre el origen de las palabras y la mitología griega y latina.

Bueno, que os vaya todo muy bien.