Venus el planeta brillante

17 11 2008

 

 

 

 

Venus

 

 

El planeta brillante

 

 

Datos fundamentales :

 

Distancia del Sol: 0,72 unidades astronómicas (las unidades es la distancia Tierra-Sol)

 

Masa: 0,817 veces la de la Tierra

 

Diámetro: 12249Km

 

Traslación: (sistema de referencia ligado a las estrellas) unos 225 días

 

No tiene satélites

 

Por un extraño contraste, mientras que Mercurio, totalmente carente de atmósfera, muestra clarísimamente  sus caracteres quemados por el Sol, el segundo de los planetas del sistema solar, Venus esconde su superficie bajo una densa atmósfera cuajada de grandes masas de nubes. Al telescopio se ven vagas manchas, que son los claroscuros en el manto de nubes percibidas de manera bastante confusa a causa de la distancia; en el pasado estas manchas provocaron ideas encontradas sobre el período de rotación del planeta, que parecía muy difícil de adivinar.

   

El enigma se resolvió en los años 60 utilizando grandes radiotelescopios como rádar. Las radioondas atraviesan las nubes libremente y, al ser reflejadas, se ha descubierto el período de rotación del astro (243 días, al contrario que la tierra) y se han realizado mapas.

   

Muchas sondas de la serie americana Mariner y de la rusa Venera han viajado hasta el planeta. Estas exploraciones han permitido definir las características de la atmosfera a nivel del suelo, que son: presión comparable a la que se encuentra bajo el mar a 1000m de profundidad y temperatura de casi 500 grados, capaz de fundir el plomo. La altísima temperatura provoca la formación de torbellinos atmosféricos y una violentísima circulación de nubes que dan la vuelta al planeta en menos de cuatro días, las nubes están compuestas por gotitas de ácido sulfúrico inmersas en grandes volúmenes de anhídrido carbónico. Esto completa el cuadro de Venus, mundo totalmente inhóspito e inadecuado para la vida.

 

 

 

 

Introducción

 

Venus es la diosa del deseo; por eso es posible que el origen de este nombre esté en la raíz sánscrita van, que significa precisamente deseo, y que da lugar al verbo de movimiento venire, con el que también se asocia este nombre. Es excesiva su antigüedad para que podamos darle alcance. La misma diosa aparece con distintos nombres en todas las culturas. Y es que ¿cómo puede un pueblo desarrollarse en plenitud si no diviniza el amor y el deseo? Es la misma historia, es el mismo reflejo del alma humana que se esfuerza por ennoblecer y santificar su instinto de reproducción igual que ha santificado y sacralizado su instinto de conservación en los ritos y en los sacrificios. La más antigua aparición de esta diosa la registramos en Fenicia con el nombre de Astarté, que tampoco está sola, sino asociada a Istar en Asiria y Athor en Egipto. Es una diosa del gran ciclo de la media luna creciente como símbolo de la fertilidad, representación cósmica de los cuernos del toro y de la vaca. Por eso la Venus prehelénica lució cuernos: fue la época de divinización de los bóvidos, que prestaron un servicio inestimable a la humanidad al relevarla de funciones que hasta entonces habían pesado sobre ella. Sólo así se explica el gran entusiasmo que despertó. Cuando Venus llega a Grecia con el nombre de Afrodita ha completado su transformación. Se ha deshecho de los cuernos; la vaca ha abierto paso a la mujer. A una bellísima mujer. Es la mujer. Con formas muy pronunciadas al principio, para acabar siendo el prototipo mismo de la belleza y de la seducción.

La Venus romana tuvo que mirarse en la Afrodita de los griegos. Antes había sido Feronia y Flora en sus manifestaciones itálicas como diosa de la naturaleza. Pero la fuerza de Venus era imparable. A la nueva diosa, que absorbió las funciones de las anteriores, se le asignaron los atributos de madre de toda fecundidad y fuente de toda belleza. Se multiplicaron sus templos y sus fiestas, se le consagró el mes de abril, se ensalzó tanto su virginidad (su condición de doncella) como su maternidad (Venus Mater se la llamó o Venus Genitrix, y Venus Felix, y Venus Vicrix). Todas las virtudes y todas las bendiciones tuvieron su asiento y su culto en Venus. Los mitos la hacen nacer como hija de Júpiter y Dione, esposa de Vulcano y amante de Marte. Todo el cielo gira a su alrededor. Pero antes la habían hecho nacer del Cielo y del Día, criatura cosmogónica que vuelve a aparecer naciendo de la espuma del mar, vestida de espléndida cabellera que adorna su desnudez. Es el principio de la fecundidad y de la generación universal, es el planeta Venus y es la luna al mismo tiempo, que preside y promueve desde el cielo toda fecundidad. Pero el pueblo no se conformó con una diosa ten celeste y lejana. La prefería más cerca, más parecida a lo mejor de sí mismo, a sus anhelos, a sus ideales, a su deseo. Así se transformó Venus en la diosa de la gracia y de la belleza, en la belleza misma.

 

 Culto

El nacimiento de Venus de Sandro Botticelli.

Su culto empezó en Ardea y Lavinio (Lacio). El 15 de agosto de 293 a. C. le fue dedicado su templo más antiguo del que se tiene constancia, y el 18 de agosto se instituyó la fiesta llamada la Vinalia Rustica. El 25 de abril de 215 a. C. le fue dedicado un templo fuera de la Porta Collina en la colina Capitolina para conmemorar la derrota romana en la Batalla del Lago Trasimeno.

 

Deidades relacionadas

Venus solía estar relacionada con la diosa griega Afrodita y la deidad etrusca Turan, tomando prestados aspectos de ambas.

Adicionalmente, Venus ha sido comparada con otras diosas del amor: Rembha (hindú), Milda (lituana), Frigg y Freyja (nórdica), Ishtar (mesopotámica), Isis (egipcia), Inanna (sumeria), Astarté (fenicia), Reitia (de los vénetos), Uni-Astre (láminas de Pyrgi), Suadela y Ushas en la religión védica. Ushas también está vinculada con Venus mediante un epíteto sánscrito que se le aplica, vanas- (‘adorabilidad’, ‘deseo’, ‘anhelo’), que es un cognado de Venus, sugiriendo una relación protoindoeuropea mediante la raíz reconstruida *wen-, ‘desear’.

Otra interesante asociación con Venus es el dios letón Auseklis, cuyo nombre procede de la raíz aus-, ‘aurora’. Tanto Auseklis como Mēness (‘luna’) son Dieva dēli (‘hijos de dios’).

 

 PARA QUE BEAN QUE TODAS LAS RELIGIONES SON COPIAS UNAS DE LAS OTRAS. 

  

Sergio Gauchia Galmes 1BAC V

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2 responses

26 11 2009
sonia

que bonito el bidio queb es precvioso me encanta por que estoy estoi dando esto en casetellano

7 06 2010
lidia medina pelayo

venus es el segundo planeta del sistema solar y ese planeta es una velleza total me llama mucho la vista por su lluvia acida y su efecto imbernadero y sus precioso cielo.
me imagino viajar a venus y pasear por el planeta es que no puedo evitar lo precioso que es ese planeta venus.
me encantaria ver el paisaje de venus porque es muy bonito.

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